Cuando MeiraGTx anunció el 16 de abril de 2026 la recompra total de botaretigene sparoparvovec (bota-vec), su terapia génica para X-linked retinitis pigmentosa (XLRP), muchos en la comunidad de distrofias hereditarias de retina sintieron que la historia cerraba un círculo. No es solo una operación corporativa: es el retorno de un programa a la empresa que lo concibió, lo desarrolló y que ahora quiere llevarlo hasta la aprobación regulatoria. Para entender la magnitud del movimiento, hay que volver al origen.
Los inicios: cuando MeiraGTx apostó por RPGR (2015–2017)
MeiraGTx nació en 2015 con una ambición clara: usar vectores AAV para tratar enfermedades hereditarias de retina. Desde el principio, la compañía se apoyó en dos pilares científicos de primer nivel: University College London (UCL) y Moorfields Eye Hospital, centros que llevan décadas liderando la investigación en DHR.
En esos primeros años, MeiraGTx puso en marcha tres programas clave:
- CNGA3 y CNGB3 para acromatopsia
- RPGR para XLRP, el germen de lo que más tarde sería bota-vec
Entre 2016 y 2017, la empresa diseñó su propio vector AAV-RPGR, inició un estudio natural de XLRP (NCT03349242) y preparó el primer ensayo clínico (NCT03252847). En esta etapa, MeiraGTx era propietaria absoluta del programa y controlaba tanto la ciencia como la manufactura.
