Como asociación de personas afectadas por distrofias hereditarias de la retina, sentimos que cada avance científico es más que una noticia: es una posibilidad, una grieta de luz en un camino que durante décadas ha sido demasiado estrecho. El anuncio de Opus Genetics sobre el lanzamiento de un ensayo clínico temprano de OPGx-MERTK para la retinosis pigmentaria asociada al gen MERTK es precisamente eso: un movimiento que cambia el horizonte.
Por qué este ensayo importa.
La RP causada por mutaciones en MERTK afecta a miles de personas en todo el mundo y sigue un patrón cruelmente conocido: pérdida progresiva de visión periférica, dificultades nocturnas y, con el tiempo, un deterioro que limita la autonomía. Actualmente no existe ningún tratamiento aprobado para esta forma de retinosis pigmentaria.
Sabemos bien lo que significa convivir con la muerte lenta de los fotorreceptores, esas células que deberían captar la luz pero que, sin el soporte adecuado del epitelio pigmentario de la retina, no pueden sobrevivir.
En la RP asociada a MERTK, el problema es muy concreto: el epitelio pigmentario de la retina (RPE) pierde la capacidad de “limpiar” los segmentos externos que los fotorreceptores descartan cada día. Esa limpieza —la fagocitosis— es esencial para mantener la retina en equilibrio. Cuando falla, se acumula material tóxico, aumenta la inflamación y los fotorreceptores empiezan a desaparecer, primero los bastones y después los conos.
Qué propone OPGx-MERTK
La terapia de Opus Genetics utiliza un vector viral AAV para introducir una copia funcional del gen MERTK en las células del epitelio pigmentario de la retina (RPE). El objetivo es restaurar ese mecanismo de limpieza que permite a los fotorreceptores renovarse cada día, frenar la acumulación de desechos y, con ello, proteger a las células que aún sobreviven.
