La investigación en tecnologías destinadas a recuperar parte de la visión perdida continúa avanzando. Uno de los últimos pasos importantes se ha producido con PRIMA, un sistema de prótesis retiniana desarrollado por Science Corporation que ha obtenido el marcado CE y comienza ahora su proceso de llegada comercial a Europa.
PRIMA está destinado actualmente a personas con atrofia geográfica asociada a la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) que presentan una pérdida grave de visión central. La compañía ha anunciado que el dispositivo puede comercializarse en 30 países europeos tras obtener el marcado CE conforme al Reglamento Europeo de Productos Sanitarios, con la participación del organismo notificado DEKRA.
Este paso supone un avance importante, pero conviene explicar qué significa realmente el marcado CE. La obtención de esta certificación permite que un producto sanitario pueda comercializarse en los mercados europeos para los que cumple los requisitos aplicables. No significa que el dispositivo vaya a estar disponible de forma inmediata para todas las personas que puedan cumplir los criterios médicos, ni que su coste esté automáticamente cubierto por los sistemas sanitarios de cada país.
De hecho, Science Corporation ha señalado que todavía están en marcha los procesos de activación de centros y las solicitudes relacionadas con la financiación y el reembolso en los distintos países europeos. El primer implante con finalidad comercial está previsto en Alemania.